¿Por qué Van Gogh comía pintura amarilla?

Existen muchos mitos alrededor de la corta vida del mayor exponente del post-impresionismo: Vincent Van Gogh. Su nula venta de cuadros en vida, su intensa amistad con el pintor Gauguin que lo llevo a cortarse una oreja, y sus prolongadas visitas al hospital psiquiátrico, crearon alrededor de su persona infinidad de intrigas.

Se dice que Van Gogh comía pintura amarilla porque creía que así su interior se llenaría de felicidad, algo así como un placebo personalizado.

La obsesión del pintor con este color, apreciable en la gran mayoría de sus pinturas, quizá esté relacionada a sus prematuros ataques de epilepsia. Muchos médicos creen, que aunque Vincent nació con una lesión del cerebro, estos ataques fueron derivados de su continuo uso de absenta. El Dr. Gachet intentó tratar su epilepsia con digitalina. Este medicamento puede causar que se vea en amarrillo o en los focos de este color.

Aunque también hay quienes dicen que quizá su extraño gusto por comer pintura, derivó en un envenenamiento por plomo. Uno de los síntomas de esta intoxicación, es el hinchado de las retinas que puede causar que alguien vea la luz en círculos, como halos alrededor de los objetos, algo así como lo que plasmó en “La noche estrellada”

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