Adrián Medrano: el héroe altruista detrás de la máscara

“Aunque no lo padezco, me atrevo a decir que el cáncer cambió mi vida; y eso me ayudó a cambiar otras.”

 

Adrián Medrano con el apoyo de varias fundaciones comenzó a cambiar la vida de varios niños y niñas que cada día luchan contra el cáncer, caracterizado del famoso súper héroe spider-man, Adrián los visita y alegra su estancia en el hospital. Después de 3 años, este proyecto se ha expandido llegando a otros países, recordándonos que de una buena acción con intenciones honestas, pueden llegar muchas más cosas buenas. 

Adrián nos cuenta que aunque también visita casas hogares, niños con autismo o incluso al teletón, su proyecto va dirigido principalmente al cáncer infantil, en el que desgraciadamente Aguascalientes ocupa uno de los primeros lugares: 

“Tuve un primo más chico que yo que tuvo cáncer y lo logro superar, le fue muy bien; también mis abuelitos fallecieron de cáncer, entonces yo creo que es un área de personas vulnerables a las que hay que darles ese empujoncito de motivación que a veces se puede llegar a perder.”

Después de varias visitas a estos hospitales, en las que cada día era un aprendizaje, se dio cuenta que una de las claves para llevar una genuina felicidad a los niños, era no sentir lastima y preguntarles sobre sus planes y como se veían a ellos mismos en un futuro:

“Me di cuenta que es malo sentir lástima, porque ves a la gente inferior, lo padre es verte al nivel y así establecer una conexión, una empatía y de verdad que cualquier niño lo detecta, si llegas con lastima aunque tengas la cara tapada, los niños se dan cuenta y como que se cierran poquito.(…) llegar con una buena actitud es bueno para ellos, yo ya lo viví, lo experimente, las endorfinas que te hacen sentir bien, son favorables para el bienestar de las personas y eso ayuda en la recuperación de enfermedades. De verdad que un buen estado de ánimo, si les da ese empujón. “

Aunque la gran sorpresa vino cuando a partir de esta unión y convivencia continua, se dio cuenta de que el aprendizaje era recíproco, él también estaba aprendiendo de ellos, a ser más humano y menos materialista:

“A veces nos quejamos por cositas insignificantes y esos niños a pesar de lo que pasan, sonríen, te saludan con todo el ánimo, obviamente tienen sus momentitos en los que se puedan deprimir, pero normalmente están felices y eso a mí me dijo tú no tienes chance de quejarte, porque no estas padeciendo esto, entonces me ayudo bastante, aprendí de ellos y fue como un intercambio de motivación.”

Actualmente el proyecto ha crecido tanto, que en 2017, llego a filmar un cortometraje que el mismo protagonizó, en el que se cuenta su historia con Logan, un niño que padece síndrome de down y leucemia con el que tiene una amistad muy cercana o incluso en 2018 mientras realizaba un servicio social en Turquía, decidió visitar un hospital con su icónico disfraz, su buena acción fue de tal impacto, que el presidente de distrito le otorgó un reconocimiento por su labor.

Su siguiente meta es crear una fundación con la principal premisa de que con o sin disfraz cualquiera puede ser un héroe, incentivar a la gente para ayudar y que se comprometa con alguien que de verdad lo necesite. Animarle a que se inspire a través del ejemplo.

Sigue a Adrián en @spider_friend 

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