Tengo virus del papiloma humano ¿Y ahora qué?

Un testimonio que nos acerca a la realidad de lo que es vivir con el Virus del Papiloma Humano

La infección por el virus del papiloma humano, es la enfermedad de trasmisión sexual más común en todo el mundo.

Existen aproximadamente más de 200 tipos del virus, algunos tipos no causan ningún síntoma, sin embargo otros causan verrugas genitales, siendo este el indicador más conocido de la enfermedad. Los tipos más agresivos de VPH son alrededor de 40 y pueden causar cáncer tanto en mujeres y hombres. Esto incluye el cáncer de cuello uterino, vagina, vulva, ano, pene, y garganta.

El medio de contacto generalmente es a través de relaciones sexuales con personas que tienen la infección, sin embargo hay evidencia de otras formas de contagio como el contacto piel con piel de tipo no sexual, instrumentos médicos inadecuadamente esterilizados, transmisión sexual sin penetración, entre otros.

Es importante saber que, tanto hombres como mujeres pueden contraer el VPH y transmitirlo. A menudo, ellos no saben que lo padecen, por lo que no se dan cuenta que lo están transmitiendo a otras personas.

En México, se calcula que aproximadamente el 80% de la población está infectada por este virus. En Xpresión, consideramos que es de suma importancia que se hable de estos temas cada vez más, para que así lograr concientizar a nuestra sociedad y reducir los riesgos de padecer alguna enfermedad de transmisión sexual. Por esta razón, Elena* nos compartió su testimonio de cómo ha sido para ella el proceso de enterarse que había contraído el virus del papiloma humano, porque si bien fue difícil al principio, ahora sabe muy bien que haber pasado por algo así no es ningún castigo, sino una forma de estar más al pendiente de su salud, además de llegar a que la gente sea más consciente de los riesgos.

Cuando me enteré que había contraído el virus

Había estado teniendo relaciones con sin protección sin haber caído en cuenta de la magnitud de lo que es cuidarse y velar por uno mismo en ese aspecto. Comencé a presentar unas llaguitas que parecían hechas con navajas en varias partes de mi vagina. Al principio lo dejé pasar, la verdad no le tomé importancia, creí que alomejor me había lastimado con algo, aparte de que en ocasiones orino mucho en lugares como baldíos entonces creí que me había espinado o algo por el estilo. Lo dejé pasar pero al darme cuenta de que el problema persistía y se hacía cada vez peor decidí ir a checarme con algún especialista del tema. Investigué en internet sobre alguna ginecóloga de mi ciudad y encontré una muy cerca de mi casa, nunca investigué si era buena o confiable, solamente fui. Llegué con esta señora y al principio me dio muy mala impresión y no me brindó confianza pero aún así me dejé hacer el papanicolau para verificar que no tuviera alguna enfermedad, ella me dijo “el papanicolau es para ver que no tengas virus del papiloma humano” y en el momento pensé “ahh no, yo no tengo eso”. Me lo hice y finalmente llegaron los resultados que indicaba que no tenía el virus, a lo que me dijo “posiblemente no estás lubricando bien y por eso te lastimaste”. Quedamos en eso y tomé el tratamiento que ella me mandó, sin embargo la cosa empeoró un poco por un tiempo, se puso muy mal. Yo le hablaba preocupada comentándole lo que estaba pasando y ella en un tono un poco fastidiado solo me decía que me siguiera poniendo la crema, lo comprendí, pensé que tal vez me estaba preocupando de más. Me di cuenta que seguía sin mejorar y la doctora no me daba la atención que yo esperaba así que decidí buscar una segunda opción y pregunté a compañeras del trabajo, amigas que eran madres si conocían a alguien de confianza y me recomendaron a un nuevo doctor. Hice cita y acudí tranquila esperando que me dijera algo similar a la otra doctora. Cuando me iba a revisar el útero me dijo que me aplicaría un líquido, y si cambiaba de color, era porque había presencia del virus, yo estaba viendo a través de la cámara y pasó todo lo que el doctor dijo que tenía que pasar en caso de que tuviera el virus, me dijo “la verdad tienes virus de papiloma humano, eso es innegable, ahí tú lo puedes ver” yo volteé a ver a la pantalla y pues era extraño para mí, yo no comprendía qué era, solo veía mi útero manchado por cosas blancas. Pregunté si eso era lo que me estaba haciendo daño y me dijo que sí, lo siguiente fue realizarme una biopsia para analizar qué tipo de virus era, si se podía desarrollar cáncer o no. En cuánto pasa todo eso yo d verdad estaba asustadisima, me parecía increíble cómo fue que llegué al doctor tan tranquila e iba a salir con una noticia así, yo sola enfrentándome a todo eso. Dos semanas después aproximadamente el doctor me llamó para darme los resultados del análisis, me dijo que aún no se había desarrollado cáncer y que íbamos a comenzar el tratamiento, es una especie de quimioterapia aplicada en la zona, no es inyectada. Me preocupaban muchas cosas: ¿cómo iba a conseguir tanto dinero? Hasta ese momento tampoco sabía cómo le iba a decir a mis papás, además de la responsabilidad de decirle a mi actual pareja y mis parejas anteriores.

Mi pareja me dijo que no me iba a dejar sola y estuvo acompañándome a algunas sesiones para que él comenzara su tratamiento. Después de ahí me armé de valor para hablarlo con mis parejas previas, estaba consciente de que era un tema un poco complicado de digerir, mucha gente tiene ese estigma de que si tienes una enfermedad de transmisión sexual es porque eres una persona fácil ¿no? Finalmente lo hice, me pesó mucho pero después de ahí fue responsabilidad de cada una de las personas hacer lo que corresponda. Alguien se molestó, me dejó de hablar, fue algo que me dolió mucho pero pienso que quizá y hasta pudo haber sido él el responsable. En realidad no lo puedes saber a este punto y por lo menos ya en mí no quedó.

Me faltaba decirle a mis papás, creo que es un tema que tiene que ser hablado, tienes que tener ese apoyo y yo necesitaba tenerlo, necesitaba su apoyo tanto moral como económicamente. Creo que nunca me sentí tan abrazada y tan apoyada por mi familia como en el momento en que lo hablé con mi familia, yo tenía miedo de que me fueran a correr de la casa, pero al final no pasó y agradezco mucho todo ese apoyo.

Actualmente estoy en tratamiento, me faltan dos de diez sesiones, termino el tratamiento y descanso 4 meses para que se me haga otra biopsia y me confirmen si se desactivó o no el virus. Tienes que cambiar tus hábitos y sobre todo tener una buena actitud para que las defensas no bajen. He estado tratando de tener una mejor actitud y creo que todo está mejorando, también fue difícil hablarlo con mis amigos pero lo necesitaba, me sentía muy sola, como un bicho o un virus caminando, sentía que ya no valía la pena o que nadie me iba a querer, pero son ideas que uno se hace, al fin y al cabo cuando alguien te quiere va a estar ahí para ti sin importar las condiciones.

Lo que sabía -antes- acerca del virus

Yo creo que a todas las personas de mi generación, a los millennials, nos tocaron las clases de educación sexual como en sexto de primaria o secundaria donde te explican sobre las ETS, pero en realidad no te dicen la gravedad, que algunas enfermedades son silenciosas y no se ven hasta que están demasiado avanzadas. Mi doctor me llegó a comentar que alrededor del 80% de las personas en el mundo tienen esta enfermedad, y yo pienso “cómo es posible que tantas personas lo tengan y no se hable como se debería”. Me hizo caer mucho en cuenta de que la mayoría de las personas que me rodean pueden tener el riesgo de contraerla y no se han checado, por desidia o lo que sea. Es común ver como muchas organizaciones o personas conservadoras se oponen a la implementación de la educación sexual en las escuelas y me parece algo muy grave, es muy importante informar sobre peligros, porcentajes, datos duros. Seguramente muchas personas que están o estuvieron en mi lugar pudieron haberse evitado muchas cosas. Hay pacientes, matrimonios de años que van a consulta y resulta que la señora tiene el virus y se preguntan ¡¿pero cómo, si yo solo he tenido relaciones con mi esposo?! En realidad siempre es difícil conocer cuándo de verdad estamos seguros, y creo que también es un tema de responsabilidad moral.

Lamentablemente a mí me tocó del tipo más grave, lo que más sabía de este virus era que se manifestaba en forma de verrugas. Esta manifestación es de los tipos menos peligrosos o de bajo riesgo, sin embargo yo presenté estas llagas que eran más difíciles de identificar o de relacionar con el virus, que es uno más silencioso que te carcome por dentro y que incluso puede llegar a desarrollar diferentes tipos de cáncer.

Mi proceso emocional

Fue muy difícil, los primeros días, semanas me la pasaba llorando pensando que mi mundo se había acabado, que no había solución, y que llevaba una etiqueta en mi frente que decía que tenía una enfermedad sexual de por vida. Sé que no es un pensamiento que me surgió solamente a mí, conocí en un grupo de Facebook a mucha gente que se sentía de la misma manera, sentían tristeza, incertidumbre, preocupación. Leía todo el tiempo en google todo lo que podía pero obviamente la fuente más confiable siempre va a ser tu doctor, uno no se puede diagnosticar, y llega un punto en el que tanta información te crea ideas en la cabeza que solo te causan mal.

Finalmente un día me cansé de estar sufriendo por la situación, me dije a mí misma “no es como que se acabe el mundo, la gente sigue su vida como si nada” y no hay ningún problema, solo es cuidarte mucho y ser considerado contigo mismo, tu vida sigue normal, estoy contenta y creo que voy a terminar bien el tratamiento.

El consejo que comparto

Para las personas que no han estado en una situación similar, quisiera decirles que cada vez que van a tener relaciones sexuales, la persona con quien lo harán probablemente tenga algo e incluso ellos mismos lo desconocen, entonces piénsenlo dos veces antes de no usar condón. También es muy importante estarse haciendo chequeos continuos si ya  comenzaron su vida sexual, es responsabilidad de hombres y mujeres, cada 4 o 6 meses está perfecto para evitarse problemas a uno mismo y también a alguien más.

A las personas que están pasando por algo así, los entiendo, yo sé es algo muy difícil, pero veamos esto como algo que nos pasa para comunicarlo, para transmitir el mensaje y así lograr que cada vez la sociedad sea más consciente de que estos problemas son reales y que le pueden pasar a cualquiera.

adds xpresion