Disfruta tu sexualidad libre y responsablemente

Cuando uno es joven puberto e inexperto, se le hacen fáciles muchas cosas, ingenuamente creemos que todo es color de rosa. Pero en el ámbito de la sexualidad las dudas nunca se disipan y a veces es común cometer errores de los que después nos arrepentimos de por vida.

Es importante que cuando una persona quiera ejercer su sexualidad lo puesa hacer de manera libre, sin ataduras mentales y tampoco sociales, pero sobre todo que lo haga de manera consciente y segura, para que la experiencia sea memorable.

Siempre hay cosas que te hubiera gustado saber para no caer en el juego del remordimiento y la aflicción, por eso aquí las traemos para que te prevengas si es que seguías con algunas dudas y sobre todo porque siempre se puede aprender un poco más de nuestros errores.

  • No forces las cosas.

Puede que esto se siga dando actualmente en tu vida, pero pasa que cuando estamos en la adolescencia, con la emoción del primer amor creemos que la otra persona nos pertenece y por lo tanto deben (sí o sí) consumarse las prácticas sexuales. Dale calma, preferible a que suceda algo porque las dos personas quieren, a no estar 100% seguros de querer hacerlo y después soportar traumas durante toda tu vida.

  • No finjas tener experiencia.

Pasa que a veces mentimos por convivir, y muchas veces llegamos a decir cosas que no son verdad solamente para no sentirnos juzgados o no mostrarnos vulnerables ante una situación. Las relaciones sexuales son un ejemplo de eso, así que no intentes aparentar ser algo que no eres, nada de lo que hayas o no hayas hecho anteriormente debe avergonzarte.

  • Los involucrados son dos.

No olvides eso, siempre hay que tener en cuenta que si bien las relaciones sexuales son para satisfacer nuestro cuerpo, eso no significa que la otra persona solo esté ahí para complacernos, es un acuerdo mutuo y ambas partes son importantes.

  • No juzgues

Deja de pensar que las mujeres que disfrutan su sexualidad abiertamente son “putas” o “fáciles” (va para hombres y para mujeres), y al decir “libremente” no nos referimos a personas que tienen muchas relaciones sexuales con varias personas, sino a que cada quien es libre de decidir con qué persona quiere hacer qué.

  • Comunícate sin miedo y sin vergüenza

Si algo no te gusta, dilo, y si algo te gusta, también dilo. No hay que tener vergüenza de disfrutar nuestro cuerpo, al contrario, tengamos la confianza de comunicarnos para así ahorrarnos momentos incómodos que en algún momento puedan llegar a tener consecuencias peores como problemas físicos.

Sobra decir que la protección siempre debe estar presente y que tampoco hay que confiarnos de la otra persona para hacerlo, siempre es bueno tener iniciativa propia para llevar de manera responsable esos momentos de intimidad tan normales en el ser humano.

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